domingo, 14 de diciembre de 2014

¿DÓNDE INSTALAR MI CAJA FUERTE?

Por todos es sabido que las cajas fuertes son unos elementos muy útiles para guardar, en su vivienda o negocio, artículos de valor como joyas, una elevada cantidad de dinero o documentos importantes.

Si ha decidido ya comprarse una caja fuerte, de cualquier modelo, es importante que además de que ésta sea de calidad y resistente, la coloque en un lugar adecuado y oculto.

Según los expertos en seguridad, uno de los primeros sitios donde miraría un ladrón es detrás de algún cuadro en el dormitorio o en el salón, así que hay que evitar situarla allí. Es aconsejable instalarla, por ejemplo, en la habitación de los más pequeños tras un armario o una estantería, un lugar donde no suelen ni entrar los ladrones.

Otra posibilidad son los falsos techos con paneles desmontables y montar la caja por encima de un panel fijo, aunque todo dependerá también del tipo de caja. Hay otras que se instalan en el suelo y quedan ocultas con un mueble o bajo la cama. Si la caja está situada por el pasillo o el salón, puede colocarse tras un espejo, en vez de un cuadro.

Teniendo en cuenta que los ladrones intentan actuar en unos 20 minutos de media no perderán tiempo removiendo ciertas habitaciones, una de las habitaciones donde no suelen mirar es la cocina, por eso es recomendable instalar la caja fuerte tras el frigorífico o bajo la encimera. Si la caja finalmente esta en la cocina, se protegerá con una capa o panel de las grasas y vapores, si no se ensuciaría demasiado.

Recuerde, además de acertar en la elección del modelo de su caja fuerte, que puede ser empotrada, de sobreponer… también es importante saber dónde situarla, sino no servirá de nada. Si está algo perdido en la materia, solo tiene que seguir los consejos de un profesional de la cerrajería.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Congelación


Estamos entrando en el tiempo de los platos de cuchara y me refiero a las legumbres, las hemos comido en verano, pero en ensaladas, ahora serán más consistentes y no está de más que tengamos congelados y previamente remojados, unos garbanzos, que en cualquier momento podemos usar, pues es la única legumbre que se tiene que poner con el agua hirviendo, por lo que si se nos ha olvidado el remojo lo tenemos al alcance de la
mano en nuestro congelador.
Con respecto a las alubias, es mejor congelarlas una vez cocidas, solamente con un poco de sal. Descongelar y cocinar al gusto, podemos cocer de una vez más cantidad y guardarlas en porciones para sacar lo que necesitemos, de ésta manera sobre todo para las personas solas no tienen escusas para comerse un plato calentito en invierno con poco trabajo.
Lo mismo podemos hacer con un buen caldo, para tomar un cosomé o ponerles unos fideos para la cena. Si usamos las ollas
rápidas, en
muy poco tiempo y poniéndolo en porciones será un aliado para esas noches frias cuando se vuelve del trabajo.