martes, 6 de enero de 2015

Prevenir desatascos en su fregadero

El mejor desatasco es el que no se produce. Prevenir es vital para tener unas tuberías en buen estado y evitar a toda costa problemas futuros. Un mantenimiento llevado a cabo por profesionales sería lo ideal, pero no siempre puede darse esta circunstancia por ello es necesario tener unas nociones básicas de que es lo que se debe – y lo que no – hacer con nuestras tuberías. Como expertos, atendemos multitud de problemas de atoramientos, y la gran mayoría de ellos se deben a un mal mantenimiento y limpieza por parte de los propietarios. Actos cotidianos tan sencillos como poner filtros en el fregadero de la cocina o el baño pueden ahorrarnos a largo plazo un atasco ya que impedimos que tanto los cabellos como los restos de comida vayan a parar a la tubería y se acumulen progresivamente.

Un truco para evitar atascos es verter periódicamente, cada mes o cada quince días, media taza de levadura química y otra media de vinagre blanco. Al arrojar esta mezcla por las tuberías se lleva gran parte de la suciedad acumulada y dificulta en gran medida que se formen atascos.
Estos consejos son útiles para el día a día, pero si se trata de un problema grave consulte con un profesional.

Otro de los problemas más comunes a los que nos enfrentamos es el mal uso de las redes de canalización que se da sobre todo en lugares públicos, pero también en casas particulares y locales comerciales. Arrojar al inodoro productos de higiene íntima o pañales puede formar atascos rápidamente ya que la red de fontanería no está preparada para hacerse cargo de eliminarlos. Si los tiramos a la papelera, además de proteger el medio ambiente, nos aseguraremos que nuestras tuberías permanecen en buen estado. También reduciremos la cantidad de agua que utilizamos – entre 6 y 12 litros- lo que repercutirá para bien en nuestra factura.

PASTEL DE PATATA CON PISTO



Hola a todos, aquí estamos nuevamente, con fuerzas renovadas y con muchas ganas
de comenzar con buen pie este 2015.
Estos dias de Navidad hemos disfrutado con toda la familia, incluidas las comidas, que
la verdad, todos nos hemos pasado un poco, ademas de los ricos turrones que
tenemos por toda nuestra geografia.
He pensado que durante éste mes, subiré recetas que ademas de fáciles de cocinar,
 con un bajo costo (estamos en la cuesta de Enero) y que sean poco calóricas.
Nunca hago régimen, pero procuro comer lo mas sano que puedo.
La receta de hoy hace mucho que la preparé y ya creía que la había subido al
blog,el otro dia revisando las fotos la vi y aquí os la traigo, una receta sencilla
de hacer y de comer que espero os guste.







 Ingredientes

600 grs de patatas
1 cebolla
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 calabacín
2 tomates maduros
2 huevos duros
queso rallado 4 quesos
aove y sal

 Modo de hacerlo

Cortar las verduras y preparar el pisto, pochar en una sartén con un poco de aceite el calabacín, retirar y reservar y en ese mismo aceite pochar la cebolla, cuando se ponga trasparente añadir los pimientos rehogar y dejar hacer unos minutos antes de poner el tomate sin piel y troceado, mezclar, poner un poco de sal y un poco de azúcar y dejar hacer lentamente, volcar el calabacín mezclar y seguir pochando 5 minutos mas, reservar.
Mientras estamos haciendo el piso, habremos pelado las patatas y las pondremos a cocer en agua con sal para preparar un puré.
Montar el plato, el puré en el fondo del recipiente que sea apto para el horno, pondremos sobre el el pisto, y los huevos duros troceados, cubrir con el queso rallado y meter al horno precalentado a 180º grados hasta que se gratine el queso y servir.

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Congelación


Estamos entrando en el tiempo de los platos de cuchara y me refiero a las legumbres, las hemos comido en verano, pero en ensaladas, ahora serán más consistentes y no está de más que tengamos congelados y previamente remojados, unos garbanzos, que en cualquier momento podemos usar, pues es la única legumbre que se tiene que poner con el agua hirviendo, por lo que si se nos ha olvidado el remojo lo tenemos al alcance de la
mano en nuestro congelador.
Con respecto a las alubias, es mejor congelarlas una vez cocidas, solamente con un poco de sal. Descongelar y cocinar al gusto, podemos cocer de una vez más cantidad y guardarlas en porciones para sacar lo que necesitemos, de ésta manera sobre todo para las personas solas no tienen escusas para comerse un plato calentito en invierno con poco trabajo.
Lo mismo podemos hacer con un buen caldo, para tomar un cosomé o ponerles unos fideos para la cena. Si usamos las ollas
rápidas, en
muy poco tiempo y poniéndolo en porciones será un aliado para esas noches frias cuando se vuelve del trabajo.